Señor Canciller, Lic. Jorge Enrique Taiana;Señor Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Dr. Carlos Tomada;Autoridades del cuerpo diplomático;Miembros del cuerpo diplomático;Representantes de los organismos empresariales; Empresarios;Señoras y señores:
Es un placer estar aquí con ustedes en representación de Suecia y de la Presidencia actual de la Unión Europea para hablar sobre un tema tan importante y relevante como la Responsabilidad Social Corporativa.Queremos agradecer al gobierno federal de Argentina, de Alemania y al gobierno de España por haber co-organizado este evento.Para Suecia la RSC es un componente importante en nuestra política doméstica, y un asunto de prioridad para la UE. Nuestra visión de la RSC descansa sobre tres pilares fundamentales: una política sólida de bienestar social, una política comercial abierta y una política exterior que hace especial hincapié en la importancia de los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Suecia tiene muchas de sus empresas multinacionales operando en el exterior. Esto por cierto ha posibilitado una mayor transferencia de valores éticos corporativos de parte nuestra. En la Unión Europea hemos colaborado activamente en la formación de una alianza para la RSC cuyo objetivo es hacer de Europa el precursor de los negocios responsables. En la Argentina contamos con unas 40 empresas multinacionales que a través de sus códigos de conducta promueven los principios corporativos que distinguen a nuestro país como marca mundial.Sin embargo, no siempre ha sido este el caso en nuestro país. Suecia por mucho tiempo fue un país que prohibía la creación de sindicatos, y perseguía a los gremialistas. Muchos de nuestros trabajadores tuvieron que emigrar. Miles fueron acogidos por países como los Estados Unidos, Argentina y Brasil. Recién en 1906, hace poco más de cien años, se permitió finalmente la actividad sindical de parte del Estado sueco. Pero la integración de la Fuerza Laboral como socia constructiva, mas que simple mano de obra en el proceso industrial, demoró mucho mas tiempo.El protagonismo que tiene Suecia hoy en materia de RSC es así el resultado de un largo proceso. Hemos logrado desarrollar un balance en el contrato social entre el gobierno, los ciudadanos y el mercado. Este balance ha sido construido en base al bienestar social, la distribución equitativa de ingresos y un Estado de derecho. Hoy somos el primer país en desarrollar una función coordinadora que desde el gobierno promueve la RSC en base a los principios del Pacto Global y las directrices de la OCDE. Tanto para Suecia como para la UE es importante ampliar el rol y la influencia por parte de los consumidores. Los efectos de la globalización permiten la participación de cada vez mas países en las cadenas de producción. A la luz de los desafíos medioambientales y ahora el cambio climático se ha generado una mayor conciencia ambiental entre los consumidores. Exigimos mas información sobre el contenido de los alimentos que ingerimos, los procesos de producción y su impacto sobre el medio ambiente. Ha surgido una tendencia a considerar la cuestión ambiental como un fundamento mas que una ventaja diferencial. Pero también hemos sido impulsados por los nuevos retos de la globalización; la necesidad de competir en el mercado internacional. Desde hace más de setenta años la mayoría de nuestras empresas multinacionales – entre ellas Electrolux, Atlas Copco y Ericsson – desarrollan su producción en el exterior. La industria y el comercio exterior de Suecia pertenecen a unos de los más globalizados del mundo.Las empresas multinacionales suecas han optado por una estrategia proactiva en materia de RSC. Suecia se ha convertido en un país que exporta valores corporativos y la RSC constituye un medio eficaz de competencia para nuestras empresas. La marca sueca, que sigue siendo una de las diez marcas de país mas fuertes del mundo, refleja un modelo ético de RSC que envuelve a todos los actores que forman parte del proceso de producción. Los trabajadores hoy en día tienen un importante rol en la efectivización de la producción y la sustentabilidad de la empresa. Las condiciones humanas de trabajo son fundamentales tanto para el futuro de las empresas, como para el bienestar de sus empleados. Y esto es algo que las empresas suecas también tratan de impulsar en el extranjero.Con Argentina mantenemos una relación histórica en varios aspectos. El oficial sueco Johan Adam Graaner fue el único extranjero presente en la Casa de Tucumán el 9 de julio de 1816 cuando se declaró la Independencia argentina. Graaner servía de enlace entre el Director Juan Martín de Pueyrredón y el entonces príncipe, después rey de Suecia, Karl Johan Bernadotte. Por supuesto tampoco puedo dejar de destacar que desde 1907 hemos tenido el placer de ver los hermosos colores de nuestra bandera lucirse en prácticamente cada rincón del país, en la gente de la calle, y ni hablar, en los superclásicos del domingo en la Bombonera.Nuestra presencia comercial en Argentina tiene más de cien años. Fuimos uno de los primeros países en invertir y exportar sus modelos corporativos a través de empresas como Alfa Laval, ABB, Astra Zeneca, Gambro, Tetra Pak, Sandvik, SKF, Securitas y muchas otras. En 1954 se fundó la Cámara de Comercio Sueco Argentina como respuesta al crecimiento de las relaciones comerciales entre ambos países. Hace más de diez años atrás la Cámara adoptó un Código de Conducta corporativo que todas las empresas asociadas deben suscribir. Acorde al mismo, las empresas deben ser concientes de su responsabilidad, y de la de sus socios, con los países, las comunidades, las personas y el medio ambiente en los cuales se desenvuelven y actúan. En base a una serie de principios fundamentales las empresas se comprometen a reconocer los derechos de los empleados a formar gremios, proporcionar un ambiente laboral seguro y saludable, otorgar igualdad de oportunidades, y evitar la utilización de materiales y métodos que impliquen un riesgo ambiental.Una de nuestras empresas principales en la Argentina es Securitas, líder mundial en seguridad que cuenta con 11.000 empleados en el país. Partiendo de las normas internacionales de la OIT Securitas ha desarrollado su propio código ético basado en la relación de respeto y dignidad con sus empleados. Es el ejemplo de una de las empresas suecas que se destacan en la aplicación de normas éticas corporativas promoviendo el trabajo en blanco, salarios competitivos y una formación apropiada para los trabajadores. En definitiva la RSC representa dos caras de la misma moneda. Existe una estrecha relación entre la prevención de riesgos laborales y la productividad; la mejora de las condiciones laborales y el nivel de profesionalismo y rentabilidad de la empresa.La RSC es parte decisiva de un desarrollo que ayuda a revertir el escepticismo hacia la globalización y el libre comercio. La globalización trae muchas posibilidades pero también desafíos para países, empresas y personas. Una política activa de libre comercio es fundamental para el crecimiento y el desarrollo, pero debe combinarse con la responsabilidad por los seres humanos y el medio ambiente. Bajo la Presidencia Sueca de la UE se organizará el 10 y 11 de noviembre en Estocolmo una conferencia mundial sobre responsabilidad social corporativa con el título “Proteger, Respetar, Remediar”. En la conferencia se discutirá como poner en práctica el marco de políticas "proteger, respetar y remediar" para fomentar el respeto por los derechos humanos entre todos los actores del mercado. Quien desee obtener más información acerca de esta actividad puede comunicarse con nuestra embajada.Finalmente, la RSC tiene que ver con que las empresas deben asumir la responsabilidad de maximizar los efectos positivos y minimizar los impactos negativos de sus actividades. Grandes ambiciones en materia de RSC constituyen también una ventaja competitiva para nuestras empresas en los negocios internacionales. La RSC es indudablemente un valor agregado en las relaciones comerciales. La competitividad macroeconómica, la inclusión social, la protección ambiental y la responsabilidad corporativa no son objetivos contradictorios. Por el contrario, consideramos que los objetivos hacia una competitividad responsable y una sociedad armoniosa se refuerzan mutuamente. Estamos aquí en este seminario para compartir nuestras experiencias en materia de RSC, aprender mas de las realidades argentinas y así tratar de fomentar una mayor comprensión de la importancia de hacer de estos conceptos una parte integral de la política nacional. Les deseamos mucha suerte en las deliberaciones a lo largo de este seminario.Muchas gracias por su atención.28 de octubre 2009, Buenos Aires, Argentina