La mayor parte del presupuesto de la UE. es decir alrededor del 45 por ciento, se destina al apoyo a la agricultura, al desarrollo rural y a las medidas medioambientales. Las inversiones destinadas al desarrollo sostenible ascienden a aproximadamente un 40 por ciento del presupuesto. Este comprende principalmente la política regional de la UE pero incluye asimismo inversiones en investigación, educación y transportes.
Las medidas de política exterior constituyen aproximadamente el 7 por ciento de los gastos. Alrededor del uno por ciento se gasta en cooperación policial y en la lucha contra el crimen. Los costos administrativos constituyen aproximadamente el seis por ciento del presupuesto.
La UE no tiene derecho a cobrar impuestos y por eso el presupuesto se financia con contribuciones de los Estados miembros. Estas contribuciones están formadas por:
El presupuesto de la UE es fijado por el Parlamento Europeo y por el Consejo. El Consejo tiene la última palabra en lo referente a ciertos gastos, por ejemplo el apoyo agrícola y los gastos relacionados a acuerdos con países fuera de la UE, mientras que el Parlamento Europeo tiene la última palabra en lo referente a todos los demás gastos. Es además el Parlamento Europeo el que da la aprobación final a todo el presupuesto de la Unión Europea.
El techo para los ingresos y gastos de la UE se fija por un presupuesto a largo plazo. El actual presupuesto a largo plazo corre de 2007 a 2013.