Ambassadör Anna Lindsteds tal i samband med överlämnandet av Svenska Juniorvattenpriset 2008

Distinguidos miembros del presidio, Señoras y señores, Jóvenes innovadores, Amigas y amigos todos, Muy buenas tardes.

Es un gran orgullo para mí, estar aquí con todos ustedes en esta ceremonia de entrega del Premio Juvenil del Agua, que se realiza en México por novena vez. Tuve el mismo papel en mi cargo anterior como Embajadora de Suecia en Vietnam y allí también fue un evento muy apreciado. El año pasado, tuve el gran gusto de ver a los jóvenes innovadores mexicanos ganar el premio internacional en Estocolmo. Graciela Díaz Gómez, Adriana Alcántara Ruíz y Carlos Hernández Mejía, (presentes aquí con nosotros), recibieron el premio de la mano de la princesa heredera del trono de Suecia, Victoria. Me da mucha confianza ver tanta dedicación y entrega entre la gente joven y me convence aún más de la importancia de crear una fuerte conciencia medioambiental ya desde muy temprana edad.

Suecia y México son dos países diferentes, pero también tenemos muchas afinidades: una de ellas es la preocupación por el medioambiente. La gran convocatoria que tiene el Premio Juvenil del Agua, es una muestra más de las excelentes relaciones que existen entre Suecia y México y una prueba de nuestro interés compartido por el agua.

En mi país, Suecia, hay  un interés profundo por la naturaleza entre la población en general. Existe una tradición, que de hecho es una ley no escrita pero vigente, “derecho común de acceso a la naturaleza”. Ha logrado una relación muy personal de los suecos con la naturaleza y ha creado una conciencia medioambiental muy arraigada entre la población. Todos pasamos mucho tiempo libre en contacto directo con la naturaleza aun viviendo en espacios urbanos.

Para mí personalmente, el tema del medio ambiente es sumamente importante. Cuando era niña, tuvimos en Suecia una campaña llamada "Mantén Suecia limpia". Fue una campaña eficaz ya que se dirigía a los más jóvenes en un momento de la vida cuando este tipo de mensajes tienen gran influencia.

Durante mis dos años en México percibo un mayor interés por encontrar soluciones a cuestiones relacionadas con el medioambiente. Además veo la gran capacidad de los jóvenes mexicanos de combinar su conocimiento con un gran espíritu innovador. Espero que el ganador de este año tenga la misma suerte en Estocolmo que los del año pasado.

Desde 1997, Suecia organiza el International Stockholm Junior Water Prize, el Premio Internacional Juvenil del Agua de Estocolmo. Es una medida para crear conciencia sobre la importancia de preservar el agua y motivar el interés de los jóvenes por su conservación y cuidado.

Cada año  se organiza en Estocolmo una semana dedicada al agua. En el marco de esta semana, se lleva a cabo la entrega del Premio Internacional Juvenil del Agua de Estocolmo. Este premio pretende que los jóvenes del mundo se interesen por el agua y el ambiente, y es organizado por la Fundación del Agua de Estocolmo y patrocinado por diversas empresas y organizaciones.

El premio internacional se otorga a un proyecto de investigación o desarrollo tecnológico sobre el agua, dentro de un contexto local, regional o nacional, realizado por jóvenes de nivel bachillerato y menores de 20 años.
Consiste en 5.000 dólares y una escultura en forma de una gota de agua de un reconocido artista sueco. (Hanne Dreutler del estudio Glashyttan in Åhus).

Los participantes, es decir los ganadores en cada uno de sus países, pasan una semana en Estocolmo donde exponen sus trabajos y son evaluados por un jurado conformado por expertos internacionales en temas del agua. Además, los jóvenes tienen la oportunidad de convivir con jóvenes de diversas nacionalidades interesados también en el agua. Asimismo, participan en conferencias, viajes de estudio y eventos sociales.

Este año, el Instituto Mexicano Nacional de la Juventud realizó una excelente promoción del Premio Juvenil del Agua aquí en México y se recibieron trabajos de 20 estados de la República.
 
Quisiera agradecer a todas las instituciones por su valiosa colaboración y especialmente a la Cámara de Comercio Sueco Mexicana y su Director el Sr. Carl-Otto Rydner por su labor de reunir a las empresas suecas quienes aportan los premios. Todas estas empresas tienen un fuerte compromiso con el medio ambiente. 

Mi profundo agradecimiento a las empresas patrocinadoras: Ericsson, Sandvik, Tetra Pak, Alfa Laval, ITT Flygt, Kemira y la fundación Coca Cola.

Otro agradecimiento muy especial a la Dra. Blanca Jiménez, Coordinadora General,  al Ing. Elías Becerril y la Ing. Carolina Reyes, todos del Instituto de Ingeniería de la UNAM, por su extraordinaria dedicación.

Más que nada, quiero felicitar a los seleccionados de este año, pero también a todos los participantes, por su mente innovadora y su dedicación. De manera especial te felicito, José Humberto Ramírez Leyva, y te deseo mucha suerte en Estocolmo.

¡Gracias!