Tal & uttalande / Statements

Presentación del libro: "Ombudsman. Filosofía, teoría y diversidad"

Palabras del Consejero Jonas Norling con motivo de la presentación del libro "Ombudsman" realizado en la Universidad Iberoamericana el 26/02/2008

-Estimado Mtro. José Antonio Farías Hernández,
-Muy distinguidos integrantes del panel,
-Distinguido publico,
-Damas y caballeros,

Agradezco mucho la invitación, tanto en mi propio nombre como en el de la co-autora, la anterior embajadora de Suecia, Sra. Ewa Polano, y también por parte de la actual embajadora, Sra. Anna Lindstedt.

Es grato para nosotros, para Suecia, ser incluidos en este proyecto: 
- Primero en el ciclo internacional de conferencias que se realizó en esta casa de estudios hace un par de años y hoy con la presentación de esta destacada obra “Ombudsman. Filosofía, teoría y diversidad”.

Como uno de los países originarios de la institulizacion moderna de la figura del Ombudsman, a Suecia le enorgullece mucho haber contribuido al desarrollo del derecho constitucional con su ejemplo.

Democracia, igualdad y participación ciudadana son algunos de los valores políticos más fuertes e importantes. La pluralidad y la igualdad política son las bases para la norma de la democracia.

Sin embargo, el motor de la misma, la fuerza que hace avanzar y revitalizar la democracia, es la participación ciudadana, la sociedad civil interesada y activa. Sin ella quedan vacías, sin sustancia real las ligas entre el estado y los ciudadanos. Sin ella, la democracia queda frágil y no puede llevarse acabo.

El Ombudsman tiene el papel de ser un representante, un defensor de los ciudadanos contra los abusos por parte del gobierno ó por los funcionarios públicos. Él puede y debe proteger a los ciudadanos contra injusticias y buscar rectificar equivocaciones cometidas por las autoridades.

Pero esto no funciona satisfactoriamente si no hay un Ombudsman en todas las personas, es decir un compromiso fuerte dentro de cada ciudadano de realizar y vigilar el proyecto común que es la buena sociedad con un estado incluyente. Con ello se refuerza la confianza en que el estado existe para el beneficio de todos los ciudadanos, y para su protección.

En este sentido los importantes valores democráticos han sido, y todavía son, el fundamento de la existencia y del desarrollo de la institución del Ombudsman. Y al mismo tiempo la buena práctica y la ejecución adecuada de las tareas del Ombudsman, que refuerzan e impulsan la evolución de estos mismos valores.

Espero que de ahí tengamos un efecto positivo, mutuamente reforzando, un círculo virtuoso. Pero esto no es una situación permanente que se da por si misma.

A pesar de los importantes avances democráticos a lo largo de la historia política de mí país, esta realidad sigue siendo valida tanto para Suecia como - creo - para todos los países en el mundo. Sin descanso hay que trabajar para fortalecer y ampliar la cultura de la democracia, la cultura de los derechos humanos,

y - efectivamente - la cultura del espíritu del Ombudsman.

Muchas gracias por su atención.