Señoras y señores:Queridos amigos todos:
Es un gran honor para mí, tener la oportunidad de estar aquí en la Casa de la Cultura de Celaya esta noche para presentar la exposición “Ser vista, ser alguien” de la fotógrafa sueca Anna-Lena Lundqvist.
Esta exposición es el resultado de un trabajo que la fotógrafa ha realizado durante varios años, tanto en Suecia como en México. Es un proyecto sobre niñas adolescentes e identidad. Partiendo de la idea que las imágenes tienen una posición importante en nuestra cultura cotidiana, la fotógrafa investiga el papel de las expresiones visuales en la estética y en la cultura, para la formación de una identidad propia.
Cuando inició el proyecto le interesaba la situación de las adolescentes en la actualidad, ¿Cómo es ser una mujer joven en la actualidad? ¿Qué espera la gente de una niña? También le intrigaban las imágenes de mujeres que todos los días vemos en los medios de comunicación y en la publicidad, y que se dirigen a las jóvenes. A la fotógrafa le parecía que estas imágenes habían cambiado mucho en comparación con las que ella veía de niña en los setentas. Qué ahora la mujer aparece como objeto sexual en muchas más situaciones.
Quería saber cómo los temas y los valores de estas imágenes que nos sirven de ejemplo de diferentes formas de feminidad, influían en la formación de una identidad propia en las niñas adolescentes. Le daba mucha curiosidad saber cómo se verían las fotos de las niñas si ellas mismas tuvieran la posibilidad de decidir cómo ser vistas.
El trabajo ha sido una colaboración entre la fotógrafa y las retratadas. Son ellas quienes han escogido con qué contexto y qué lugar ser asociadas. Tienen entre 13 y 15 años, una edad interesante cuando te encuentras en el límite entre la infancia y de ser adulta y cuando los cuestionamientos hacia la propia persona son varios.
A lo largo de su trabajo Anna-Lena Lundqvist se dio cuenta de que las niñas tienen diferentes visiones y varios papeles que quieren probar. No existe un solo contexto del cual quieren formar parte, pueden ser muchos y muy diferentes entre ellos. Le pareció muy interesante ver cómo las retratadas finalmente llegaron a escoger una de las imágenes como “suya”.
“Ser vista, ser alguien” es una exposición que claramente refleja algunas de las preocupaciones y las inquietudes que existen tanto en Suecia como en México, y muestra un trabajo artístico de excelente calidad y compromiso.
Mi esperanza es que vaya un público joven a ver estos retratos. Despiertan muchas preguntas y es un material que se presta de manera ideal para una discusión importante y necesaria en el salón de clase de la preparatoria y en la universidad.
Me da mucho gusto poder compartir este trabajo con ustedes, y me gustaría expresar mi agradecimiento a la Casa de la Cultura, que hace posible la exhibición del trabajo de Anna-Lena Lundqvist aquí en Celaya.
Muchas gracias por su atención.
"Ser vista, ser alguien" se exhibe en la Casa de Cultura de Celaya, Gto.