Estimadas Eurodiputadas, Eurodiputados,
Estimadas Senadoras y Diputadas, Senadores y Diputados mexicanos,
Colegas Embajadoras,
Señoras y señores,
Amigas y amigos todos,
Muy buenas noches,
Muchas gracias por la invitación a esta cena, en el bello recinto que es la Hacienda de los Morales, unos de mis lugares favoritos en la Ciudad de México. Un agradecimiento especial al Senador José Guadarrama por ser el anfitrión de este encuentro entre parlamentarios de Europa y de México.
Me alegra estar en compañía de personas tan distinguidas. Ustedes son elegidos por los ciudadanos y, por lo tanto, tienen un papel clave en la sociedad. Ustedes son los representantes del pueblo, los pilares de nuestra democracia. Me da un gran gusto que se realice esta novena Reunión de la Comisión Parlamentaria Mixta México-Unión Europea. Tengo entendido que las discusiones de hoy han sido muy interesantes y fructíferas, y estoy convencida de que las deliberaciones de mañana lo serán también. Compartir la mesa en lugares como este, también es una buena oportunidad para reflexionar e intercambiar ideas.Durante los últimos seis meses, Suecia ha ejercido la última presidencia en turno de la Unión Europea bajo el viejo régimen. Estamos muy contentos de que se haya adoptado, durante nuestra presidencia, el Tratado de Lisboa. Estamos convencidos de que con el Tratado de Lisboa, la Unión Europea se volverá más democrática y transparente, más eficaz y eficiente y más influyente en el escenario internacional. También, estamos contentos de que se fortalezca, tanto el papel del Parlamento Europeo como el de los parlamentos nacionales.
Ya se ha subrayado varias veces el día de hoy, que México y la Unión Europea, tenemos una relación única. Somos socios estratégicos y – al mismo tiempo – tenemos desde hace casi diez años, un acuerdo global que es entre los más amplios y completos que existen. Creo que el trabajo ambicioso que se ejerce en las presidencias locales aquí en México, es prueba de esta relación. Durante los últimos meses su servidora y el pequeño equipo de mi Embajada, hemos buscado fortalecer los lazos con varios sectores de la sociedad mexicana, con el apoyo de Mari-Anne y sus colegas en la Delegación, los demás colegas de la Unión Europea aquí en México y, por supuesto, las autoridades mexicanas. Durante mis casi tres años y medio en este hermoso país, he podido ver cómo se ha desarrollado la relación entre México y la Unión Europea. Es grato darse cuenta que la Unión Europea ya tiene un espacio en el corazón de los mexicanos.
Estamos trabajando, desde hace varios meses, en el Plan Ejecutivo Conjunto para nuestra Asociación Estratégica y como ya se había mencionado, queremos formalizar este plan en la primera cumbre dentro de este marco, en España en el mes de mayo el año que entra. También hemos discutido el formato de nuestro diálogo bilateral sobre los derechos humanos y es un gusto poder constatar que ya nos hemos puesto de acuerdo, en principio, sobre el formato. Este diálogo formará una parte clave de la Asociación Estratégica.
Cabe mencionar en este contexto, que hoy se celebra El Día de los Derechos Humanos, no sólo aquí en México, pero también en muchas otras partes del mundo. Acabo de estar en un evento co-organizado entre la Presidencia sueca, la Oficina en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Embajada de Francia, para marcar este importante día. Nada más quiero citar una frase del discurso que di allí: “El respetar los derechos de cada ser humano, constituye la base de una sociedad civilizada, de una sociedad moderna: de la democracia”.
El respeto a los derechos humanos es uno de muchos valores compartidos entre México y la Unión Europea. Es cierto que nos queda mucho por hacer en este ámbito, tanto aquí como en Europa, pero queremos trabajar juntos para avanzar.
No creo que haga falta volver a enumerar todos los demás temas que buscamos incluir en nuestro plan de acción. Pero me gustaría hablar un poquito sobre otro tema de actualidad, que es el cambio climático. El cambio climático ha sido una de las prioridades principales de la presidencia sueca, tanto en Estocolmo, Bruselas y otras partes del mundo, como en la presidencia local aquí en México. Hemos formado un nuevo grupo de trabajo, que seguirá su trabajo bajo las presidencias siguientes. Vemos a México como un aliado clave en los esfuerzos para lograr un nuevo acuerdo global climático que incluya todos los temas relevantes, en la COP15 que inició el lunes pasado en Copenhague. Apreciamos el papel de México en el combate al cambio climático, tanto a nivel nacional con el ambicioso Programa Especial para el Cambio Climático, como a nivel internacional. Estoy convencida de que muchos elementos de la propuesta del Presidente Calderón de crear un fondo verde estará en la fórmula que se está elaborando en Copenhague. Alguien me comentó que todavía falta una toma de consciencia seria por parte de muchos de los políticos mexicanos y si es así, espero que cambie.
Estamos dispuestos a trabajar junto con México en las preparaciones para la próxima cumbre climática, la COP16, que tendrá lugar aquí en México el año que entra. También queremos participar y apoyar a México en los demás eventos importantes aquí en México, porque habrá muchos. Me refiero, entre otros, al Foro Global de Migración y también, por supuesto, a los festejos para celebrar el Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia.
Después de que termine nuestra presidencia, voy a volver a dedicar más tiempo a las numerosas empresas suecas presentes en México y a fomentar el comercio y las inversiones – en ambas direcciones. Porque sí hay un interés fuerte por invertir y hacer negocios con México, no sólo por parte de mi país pero también por parte de los demás países de la Unión Europea. Juntos, vamos a seguir impulsando más inversiones europeas en México y, ojalá, más inversiones mexicanas en Europa. Nos queda mucho por hacer para aprovechar a fondo el Tratado de Libre Comercio. El evento para marcar los diez años desde la entrada en vigor del Acuerdo Global que planeamos para el año que entra, también será una oportunidad para impulsar el intercambio comercial y de inversión.
Este día no sólo es el Día de los Derechos Humanos, también es el día y la noche del Premio Nobel. Sabemos que los recién premiados y los demás invitados acaban de terminar una cena espléndida en el bello Palacio Municipal de Estocolmo. Pero no me da envidia, porqué aquí también vamos a comer (hemos comido) muy bien. Quisiera proponer un brindis a la comida mexicana y a la amistad entre México y la Unión Europea.