Día Internacional de los derechos humanos

Palabras de la embajadora Lindstedt:

Amigas y amigos:

Muy buenas noches:

Hoy es un día muy importante. El respetar los derechos de cada ser humano, constituye la base de una sociedad civilizada, de una sociedad moderna: de la democracia.

Para nosotros, los suecos, garantías de derechos humanos están en nuestra constitución desde hace siglos. Un ejemplo de ello es la institución del Ombudsman, creada de manera formal hace 200 años en mi país. De hecho, la palabra Ombudsman es una de las escasas contribuciones del sueco a los demás idiomas. Me alegra que, no sólo la palabra, sino también la institución del Ombudsman, se haya exportado y que haya sido adoptada en muchos países, incluyendo México.

El respeto a los derechos humanos es, como el respeto al medio ambiente, algo que se debe reflejar en las leyes, pero también en la mentalidad de la gente. El otro día escuché un conflicto entre dos de mis hijos. El mayor, varón, se enojó porque su hermana menor no se callaba aunque se lo había pedido. La hermana se enojó porque no le gustaba el tono de su hermano al pedírselo. Tenían razón los dos y ambos habían faltado al respeto hacia el otro. Lo que pasó después fue una transgresión más grave: el hermano pegó a la hermana por no haberle hecho caso. Entonces, intervine yo: no puede ser que una persona mayor, varón y más fuerte, se exprese usando la violencia. En algunas culturas, es común, incluso aceptado, que los hombres usen violencia contra los más débiles, que a menudo resultan ser niñas y mujeres. Es importante cambiar las leyes para manifestar que eso no es aceptable. Pero, es indispensable que cambie también la mentalidad de la gente, para impedir la violencia. Desgraciadamente, la violencia contra niñas y mujeres sigue siendo un problema grave, no sólo aquí en México, sino también en Europa y, lo tengo que reconocer aunque me da mucha pena, hasta en Suecia. Se ha aumentado la consciencia acerca de este problema, pero aún no hemos logrado erradicarlo. El otro día, en una comida con los Embajadores de la Unión Europea nos comentó la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, que un estudio reciente mostraba que había bajado la violencia intrafamiliar y la violencia en las comunidades en México, a lo largo de los últimos 30 años. Esto es una buena señal. Sin embargo, hay que seguir luchando para que se elimine esta violencia, todo tipo de violencia, por completo, para que los hombres respeten a los mujeres y para que la gente se respete mutuamente.          

Los derechos humanos también tienen que ver con la libertad: la libertad de tener tus propias opiniones y de  expresarlas de tu propia manera; de elegir cómo quieres  vivir, sin que nadie te diga lo que tienes que pensar o hacer; escoger a quién quieres amar; optar por tener hijos o no y decidir cuándo tenerlos, sin que nadie decida por ti. Elegir tu gobierno; elegir tu religión y cómo practicarla. A lo mejor, los que somos cristianos pensamos que el cristianismo es la mejor fe, la expresión religiosa más pura, pero hay que respetar que existen otras religiones y diferentes maneras de expresar la fe. Además, dentro de una misma fe conviven muchas maneras de expresar la religiosidad. La diversidad, en todas sus manifestaciones, forma parte integral de la democracia. Cada cultura tiene su propia manera de expresarse y dentro de cada cultura también, existen maneras diferentes de ser y de expresarse. No es posible decir que una sea mejor que la otra – siempre y cuando la forma de expresión muestre respeto hacia los demás.      

A veces, puede surgir un conflicto entre tu propio deseo y la consideración hacia los demás, sin embargo, es importante solucionar los conflictos de interés de forma democrática y pacífica. Al mismo tiempo, es necesario fijar límites claros y transparentes. Para dar un ejemplo, en el ejercicio de la libertad de expresión no se permite la discriminación de otras personas.

El respeto a los derechos humanos tiene muchos aspectos: se habla de derechos políticos, de derechos económicos, de derechos sociales, derechos medioambientales. Sin embargo, es importante destacar que los derechos humanos forman un conjunto de derechos que no se puede separar.

Otro aspecto clave de los derechos humanos es su carácter igualitario. La igualdad de oportunidades se  puede referir a los diferentes sexos, a diferentes grupos étnicos y sociales. En los últimos años, nos hemos enfocado mucho en los derechos sexuales y reproductivos, tanto en Europa como en otras partes del mundo. Todos debemos tener los mismos derechos, seamos heterosexuales, bisexuales, homosexuales o transexuales.

Lo que también es fundamental es el estado de derecho, la igualdad ante las leyes, que no seamos tratados de manera diferente por ser ricos o pobres, por ser hombres o mujeres, por ser del grupo étnico dominante o indígena.

El respeto a los derechos humanos tiene que ver con libertad y alegría, con la libertad de jugar y divertirse, a escuchar música, a bailar. Yo vivía en Pakistán en la época cuando surgió el movimiento talibán en Afganistán. Viajaba mucho por Afganistán y viví los cambios, vi cómo se prohibieron muchas cosas. Escuché callarse la música, vi cómo se encerraba a las mujeres, cómo los niños dejaban de jugar con sus papalotes.

Los niños representan la esperanza de nuestra vida y nuestro futuro. La mayoría de los países del mundo se han comprometido a respetar los derechos de los niños. Prohibirles a los niños y a las niñas que jueguen representa, para mí, una de las violaciones más graves que pueda haber.

Fue muy triste ver las restricciones impuestas por el régimen talibán. Ya no sonreía la gente, ya no había alegría. Según mi opinión, la vida es demasiado corta para no tener la libertad de divertirse; es demasiado breve nuestra estancia en esta tierra para no jugar, para no escuchar música y bailar. Todos debemos tener derecho a disfrutar de la vida y sentir alegría.

Me encanta la idea de esta noche, ¡vinculemos los derechos humanos con la música y la alegría!

Enhorabuena y que respetemos los derechos de todas y de todos.

Muchas gracias por su atención.